Skip to content Skip to footer

Várices

Las várices son una manifestación común de la insuficiencia venosa crónica, un problema circulatorio que afecta principalmente a las extremidades inferiores. Esta afección se produce cuando las válvulas dentro de las venas, encargadas de regular el flujo sanguíneo en una sola dirección hacia el corazón, no funcionan adecuadamente. Como resultado, la sangre tiende a acumularse en las venas, lo que provoca su dilatación y formación de várices. Este proceso puede ser progresivo y empeorar con el tiempo si no se toman medidas para prevenir su avance o tratar sus síntomas.

Las causas de las várices son múltiples y pueden incluir factores genéticos, el envejecimiento, el sedentarismo, el sobrepeso, el embarazo, y profesiones que requieren largas horas de pie o sentado. Todas estas condiciones pueden aumentar la presión en las venas de las piernas y dificultar el retorno venoso, exacerbando el mal funcionamiento de las válvulas venosas. Las várices pueden presentarse en diversos grados de gravedad, desde pequeñas venas reticulares o arañas vasculares hasta grandes venas tortuosas que sobresalen bajo la piel, cada una con diferentes niveles de impacto tanto estético como funcional.

Los síntomas más comunes de las várices incluyen dolor, hinchazón, calambres, y una sensación persistente de pesadez en las piernas, especialmente después de estar de pie o sentado durante mucho tiempo. Además de estos síntomas físicos, las várices pueden ser una fuente de preocupación estética para muchas personas, afectando su calidad de vida y autoestima. Aunque en muchos casos las várices son relativamente inofensivas, pueden provocar complicaciones más graves si no se tratan. Entre estas complicaciones se encuentran la tromboflebitis superficial, úlceras venosas, sangrado espontáneo, y, en casos raros, trombosis venosa profunda, que puede ser potencialmente peligrosa.

El tratamiento de las várices depende de la severidad de los síntomas y del impacto que tienen en la vida diaria del paciente. Para los casos más leves, los médicos suelen recomendar cambios en el estilo de vida, como ejercicio regular, mantener un peso saludable, y evitar estar de pie o sentado por períodos prolongados. También es común el uso de medias de compresión para ayudar a mejorar el retorno venoso y reducir la hinchazón. En casos más avanzados, pueden ser necesarios tratamientos médicos como la escleroterapia, ablación con láser, o cirugía para eliminar o cerrar las venas afectadas. La elección del tratamiento adecuado debe ser discutida con un especialista en enfermedades venosas para garantizar un enfoque personalizado y efectivo.

Dr. Mario Alberto González Arreola
Especialista en Angiología, cirugía vascular y endovascular certificado por el Consejo Mexicano de Angiología y Cirugía Vascular (CONACEM), ofrece en Angiocare diagnóstico, tratamiento y seguimiento personalizado para mejorar la salud vascular de cada paciente.
Consultorios

Hospital Moscati — Piso 22 Consultorio 2208 Boulevard Av. de las Ciencias No.2058 Juriquilla, Querétaro.

Hospital H+ — Torre 3 Consultorio 314 Priv. Ignacio Zaragoza No. 16 Centro, Querétaro.

Redes Sociales
GPO SOCMX 2026 – Todos los derechos reservados